Esta tasa, que se sitúa en el 2,4% (muy cercana al 2,36% de septiembre de 2008), marca un hito significativo en la recuperación económica. El descenso se produce 17 años después de que la quiebra de Lehman Brothers desatara la crisis. El saldo de créditos impagados de las familias cerró septiembre con 15.698 millones de euros.
La mejora se debe principalmente a la buena evolución del empleo, con España cerrando 2025 con un nuevo máximo histórico de 21,84 millones de trabajadores dados de alta en la Seguridad Social. Además, la rebaja de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), que situó el precio del dinero en el 2% entre junio de 2024 y 2025, ha dado un balón de oxígeno a los hogares endeudados.
La situación y la evolución actual de la morosidad de las familias es muy positiva, incluso a pesar de la subida vertiginosa de los tipos de interés oficiales entre julio de 2022 y septiembre de 2023.
Cabe recordar que la tasa de impagos alcanzó su máximo histórico del 7,1% en marzo de 2014. Desde entonces, la tendencia ha sido de descenso casi ininterrumpido. Por segmentos, la morosidad hipotecaria cayó hasta el 1,85% en septiembre, la más baja desde 2008, mientras que el crédito al consumo mantuvo una tasa del 4%.




