La marcha del doctor Cervera, nacido en la ciudad y con cinco años de trayectoria en el CAP Masdevall, se ha convertido en el síntoma visible de la crisis sanitaria en la capital del Alt Empordà. Desde la eliminación del Punto de Atención Continuada (PAC) el pasado octubre, las guardias de primaria se han trasladado a municipios como Roses, Llançà o La Jonquera.
“"Figueres no solo ha perdido un servicio clave como el PAC, sino que también está perdiendo médicos especializados."
Esta reorganización ha generado una situación insostenible para los profesionales. El PAC, que anteriormente resolvía urgencias leves y evitaba la saturación del Hospital de Figueres, fue absorbido por el hospital sin recursos suficientes, lo que provocó quejas formales y una recogida de firmas por parte del personal médico.
“"Trabajo en Figueres, vivo en Girona, y me envían a hacer guardias a Roses. No nos pagan kilometraje. No es sostenible."
El doctor Cervera lamenta que la falta de financiación detuvo un proyecto arquitectónico diseñado durante el gobierno de Pere Aragonès para crear un CAP con urgencias 24 horas en el CAP Ernest Lluch. Esta situación, según el sindicato Metges de Catalunya, favorece la fuga de talento y la precariedad, ya que los médicos especializados prefieren trasladarse a otras zonas.




