El 27% de los vehículos en Girona circulan sin la ITV al día y la flota envejece

La patronal Corve advierte que la edad media de los coches en la provincia ha aumentado a quince años, cinco más que antes de la crisis sanitaria.

Un coche antiguo o envejecido con el capó abierto en un taller mecánico, simbolizando la falta de mantenimiento y el envejecimiento de la flota.
IA

Un coche antiguo o envejecido con el capó abierto en un taller mecánico, simbolizando la falta de mantenimiento y el envejecimiento de la flota.

La patronal de talleres mecánicos Corve ha alertado que cerca del 30% de los vehículos que circulan por las carreteras de las comarcas gerundenses no tienen la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en vigor, un problema ligado al envejecimiento de la flota.

La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un requisito legal, pero datos de Corve indican que el 27% de los conductores en la provincia de Girona la evitan. El presidente de la patronal, Jordi Solà, explica que el principal obstáculo no es el coste de la inspección (unos 50 euros), sino el elevado precio de las reparaciones necesarias para obtener el visto bueno.

"Estamos rozando los 15 años de media cuando antes de la pandemia estábamos en 10 años, esto por no hablar de los objetivos que tiene Europa de electrificación del parque."

Jordi Solà · Presidente de Corve
El envejecimiento de la flota, cuya media se sitúa en 15 años, cinco más que antes de la pandemia, provoca que muchos propietarios consideren desproporcionado el coste de reparar las deficiencias. Por ello, algunos talleres aconsejan a los clientes pasar primero la revisión para centrarse solo en “lo que es imprescindible” para aprobar la ITV.
La situación se agrava durante las vacaciones. El jefe de Tráfico de la Región Policial de Tráfico en Girona, Joan Costa, señaló que casi el 40% de los vehículos averiados en las vías gerundenses son extranjeros, muchos de ellos procedentes del norte de Europa. La falta de control sobre el mantenimiento de estos vehículos, como las autocaravanas que pasan semanas paradas, incrementa el riesgo de averías en largos trayectos.
Según Solà, las averías más frecuentes incluyen neumáticos degradados que explotan y fallos mecánicos que pueden derivar en incendios del vehículo. La conclusión es que la falta de mantenimiento preventivo acaba generando fallos mucho más graves y peligrosos para la seguridad vial.