La iniciativa FabCat propone un giro en el modelo económico del Alt Empordà, tradicionalmente dependiente del turismo y la logística. El objetivo es alcanzar la soberanía tecnológica mediante la fabricación de componentes esenciales para la industria de la automoción.
“"Europa moviliza inversiones masivas para recuperar producción de chips. Si el sur de Francia avanza y nosotros dudamos eternamente, la ventana se cerrará."
El éxito de esta infraestructura dependerá de la planificación del suelo, el uso de energía y agua, así como de la vinculación con la universidad y la formación profesional para generar empleo cualificado en la zona.



