Las estadísticas oficiales muestran una fotografía persistente de la comarca, donde uno de cada cuatro vecinos no posee la nacionalidad española. Si se incluyen las personas nacidas fuera del Estado que han completado procesos de nacionalización, el porcentaje de origen extranjero escala hasta superar el 30%.
Esta composición demográfica exige una gestión pública adaptada a la diversidad en ámbitos críticos como la educación, la sanidad y la vivienda. Los datos subrayan la necesidad de planificar los servicios básicos teniendo en cuenta una realidad social que define la estructura económica y civil del territorio altempordanès.




