El espectáculo peligroso de las contracorrientes en la Muga y el Fluvià

El choque entre las crecidas y el fuerte oleaje genera remolinos singulares en la bahía de Roses.

Imagen genérica del encuentro entre el agua turbia de un río y el oleaje del mar tras un temporal.
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Imagen genérica del encuentro entre el agua turbia de un río y el oleaje del mar tras un temporal.

El temporal de lluvia y el fuerte oleaje han generado estos días en el Alt Empordà un fenómeno de contracorrientes en las desembocaduras de la Muga y el Fluvià, marcado por la fuerza del agua.

La combinación de un temporal de levante y el aumento del caudal de los ríos ha creado imágenes espectaculares en puntos como Empuriabrava y Sant Pere Pescador. Este fenómeno ocurre cuando el agua dulce choca con la barrera natural de las olas, generando remolinos que modifican la fisonomía del litoral.
En la Muga, la situación se ha intensificado por el desembalse del pantano de Darnius-Boadella, que ha alcanzado el 97% de su capacidad. Este proceso es vital para el transporte de nutrientes, aunque requiere precaución por la extrema fuerza de las corrientes en la zona de la desembocadura.