El equipo figuerense, cuyo objetivo inicial era luchar por el ascenso a la Lliga Elit, es actualmente décimo con quince puntos, doce menos que la Juventus de Lloret, que marca la promoción. Esta distancia obliga al club a una reacción inmediata para no complicar su permanencia.
La prioridad actual de la Unió Esportiva Figueres es consolidar la categoría para poder afrontar la segunda vuelta con garantías de éxito.
La realidad actual contrasta con las aspiraciones de principio de temporada. El pobre rendimiento de las ocho primeras jornadas ha dejado al club con solo dos puntos de margen sobre la zona de descenso. La pareja de técnicos Jordi Grabulosa y Arseni Comas, que relevaron a Hèctor Simón, solo han podido dirigir cuatro partidos en casi dos meses.
Los parones de la competición y la suspensión por lluvia del partido contra el Granollers han dificultado la tarea de consolidar la mejora. El calendario de enero incluye el derbi contra el Lloret (sábado 10), la visita a Caldes de Montbui (sábado 17) y la recuperación del partido aplazado en Granollers (miércoles 21). Cerrarán el mes con desplazamientos a Premià de Mar (domingo 25) y recibiendo al Torroella (sábado 31).




