La situación de precariedad térmica afecta a numerosos centros, especialmente aquellos construidos en los años 80, con instalaciones obsoletas. Mientras normativas como la Ley 32/2007 de bienestar animal obligan a mantener temperaturas adecuadas en granjas, muchas escuelas funcionan como 'iglús' en invierno o 'hornos' en verano, según denuncian sindicatos como UGT y ANPE.
“"Son más importantes los pollos que los niños."
En Cataluña, el Consorcio de Educación de Barcelona ha anunciado una inversión de 23 millones de euros para climatizar 30 centros este año. Aunque el Govern ya distribuyó ventiladores en más de 200 escuelas, las familias consideran que estas actuaciones son insuficientes y se limitan a espacios comunes.




