La jornada ha coincidido con el primer sábado de primavera, atrayendo a una gran afluencia de público. La reforma ha permitido ensanchar las aceras, instalar nuevo mobiliario urbano y habilitar zonas de carga y descarga, facilitando que los establecimientos de restauración hayan empezado a instalar las primeras terrazas en la zona.
“"Es un gran día de ciudad para un vial que forma parte de la historia colectiva de Figueres."
Durante el acto, el alcalde Jordi Masquef ha reconocido la labor de su antecesora, Agnès Lladó, ya que el proyecto se gestó en el mandato anterior. La intervención ha sido compleja técnicamente, ya que la empresa Construccions Rubau ha tenido que trabajar sobre suelo de roca y renovar redes de servicios subterráneas.




