La decisión se ha tomado después de que un grupo de manifestantes del colectivo Orgull d'Agents Rurals bloqueara el acceso a las instalaciones militares en el Alt Empordà. La protesta ha contado con el apoyo de los diputados Dani Cornellà y Salvador Vergés, quienes exigieron una alternativa no militar para el cuerpo.
Finalmente, el Ayuntamiento de Girona ha autorizado el uso del pabellón de Fontajau. Los responsables del cuerpo han alegado que la elección de bases militares, como la de Talarn, buscaba facilitar los desplazamientos ante la falta de centros de formación propios.




