La entrada de los 'Merlots' en la plaza fue uno de los momentos más emotivos, atravesando un pasillo formado por los Amics dels Gegants de Figueres, los pregoneros del año anterior. Esta imagen, con los niños vestidos de lila ondeando banderas de la ciudad y de la colla, creó una estampa memorable frente a la fachada del Ayuntamiento, que lucía engalanada según la tradición.
Para acceder al balcón consistorial, los castellers realizaron un pilar, desde donde el enxaneta extendió la mano, simbolizando el inicio del pregón. El acto continuó con un discurso coral, donde diferentes generaciones de la colla tomaron la palabra, poniendo en valor su trayectoria y celebrando su trigésimo aniversario.




