El estudio Vivienda protegida y social en la demarcación de Girona, elaborado por Dolors Canals y Elena del Rey, advierte sobre la falta estructural de oferta. Aunque el Alt Empordà mantiene un volumen absoluto alto de HPO, su ratio por habitante es insuficiente comparado con otras zonas de Girona.
“"En 2010 se iniciaron 185 viviendas de protección oficial. A partir de 2011, ningún año ha superado las 76 unidades, y la mayoría registran cifras muy bajas o nulas."
Entre 2018 y 2024 solo se empezaron a construir 30 viviendas protegidas, mientras la población creció un 7%. Esta desconexión entre demografía y vivienda ha reducido el número de solicitantes de 776 en 2012 a 525 en la actualidad.




