El episodio de viento, que ha alcanzado rachas de 170 kilómetros por hora, ha coincidido con un momento en que las zonas húmedas de la falda de l'Albera se encuentran llenas de agua. Tras tres temporales de levante consecutivos desde Navidad, espacios como el estanque de la Cardonera han recuperado su volumen, permitiendo que la fuerza del aire creara un oleaje excepcional.
Este sistema natural, situado entre los municipios de Sant Climent Sescebes, Capmany y Cantallops, es uno de los ecosistemas más frágiles de la comarca. El estanque de la Cardonera, dividido por la carretera GI-602, forma parte de la red Natura 2000 y es un refugio crítico para especies protegidas.
Más allá del espectáculo visual, estos estanques temporales cumplen una función estratégica en la regulación hídrica del Alt Empordà. Según datos técnicos, el sistema puede retener hasta 180.000 metros cúbicos de agua, ayudando a prevenir inundaciones en zonas más bajas.




