El encuentro estuvo condicionado por la actuación estelar del guardameta visitante, Àlex Baño, quien frustró todas las ocasiones de los hombres de David Gurillo. A pesar de jugar con superioridad numérica desde el minuto 40, el equipo de l'Escala no encontraba la forma de batir la portería rival.
Cuando parecía que el Cerdanyola se llevaría los tres puntos tras el gol de Pol Sánchez en el minuto 87, una acción de Umaru provocó la pena máxima. Adri Expósito transformó el lanzamiento para mantener a su equipo en la zona noble de la clasificación de Tercera RFEF.




