El repunte de 4,5 puntos porcentuales en tan solo una semana ha elevado las reservas totales por encima de los 613 hectómetros cúbicos. Esta cantidad, según la Agència Catalana de l'Aigua (ACA), garantiza el abastecimiento durante más de un año, incluso si no lloviera, sin necesidad de decretar restricciones hídricas.
El embalse de Darnius-Boadella, en el Alt Empordà, ha sido uno de los más beneficiados por el temporal, alcanzando el 92,5% de su volumen. El sistema clave Ter-Llobregat, esencial para el suministro de Barcelona, Girona y la Catalunya Central, se sitúa en un promedio del 91,5%, con Sau al 96% y Susqueda por encima del 92%.
La estrategia de gestión preventiva del agua ha facilitado una óptima regulación antes de la llegada del temporal.
La ACA realizó una liberación preventiva de agua entre el 15 y el 19 de enero, ante la previsión de precipitaciones importantes. Esta acción fue fundamental para aumentar el margen de seguridad de los embalses y poder recibir las nuevas aportaciones del temporal Harry sin causar inundaciones graves.




