La historia de Maria Asunción Alberch destaca por su dedicación al deporte en la madurez. Aunque practicaba carrera de forma recreativa en Figueres y Banyoles, su debut en el atletismo federado se produjo al cumplir los setenta años. Ahora, como integrante de la Associació Atlètica Figueres, ha demostrado que la edad no es un impedimento para la alta competición.
En apenas una semana, Alberch consiguió dos marcas históricas para el atletismo catalán. Primero, en los 3.000 metros marcha bajo techo con un crono de 22 minutos y 17 segundos, y posteriormente en los 5.000 metros marcha en ruta, parando el reloj en 35 minutos y 47 segundos.
“"El atletismo había sido el sueño de toda mi vida y hasta que cumplí setenta años no pude hacerlo realidad."
Entrenada por Augusto Godínez, realiza sesiones diarias de hasta noventa minutos cinco veces por semana. Su palmarés también incluye medallas en 100 y 200 metros lisos, reflejando una versatilidad que comparte con su hija, quien también compite en el mismo club.




