El dispositivo Kanpai Pista, centrado en áreas de descanso, servicio y gasolineras de vías como la AP-7, ha demostrado su eficacia en la lucha contra la delincuencia en las autopistas catalanas. Desde su aplicación, los delitos se han reducido a la mitad, pasando de 1.876 casos en los primeros seis meses de 2025 a 928 en el mismo periodo de 2026.
Según Raül Oliva, jefe de la Unidad Operativa de Movilidad de los Mossos d’Esquadra, la principal causa de esta disminución es la caída de los hurtos, que han pasado de 700 a 231. Los robos de carga de camiones y los daños a vehículos también han bajado gracias a la intensificación de las patrullas nocturnas.
Las regiones policiales de Girona, Metropolitana Nord y Tarragona han registrado descensos significativos, con caídas del 63%, 41,4% y 57,4% respectivamente. Estas zonas concentran la mayoría de vías rápidas del territorio.
La presión policial y judicial, junto con la intervención de 62 vehículos utilizados por los delincuentes, ha contribuido a disuadir a los ladrones. Se han recuperado 26 vehículos sustraídos y se han dictado 29 órdenes de alejamiento contra individuos multirreincidentes.
Este verano, los Mossos reforzarán el plan con tres operativos específicos en las vías más frecuentadas y aumentarán el patrullaje preventivo para incrementar la sensación de seguridad de los conductores.
La nueva ley contra la multirreincidencia también ha permitido condenar a delincuentes con numerosos antecedentes, y algunos grupos organizados han trasladado su actividad a otros países debido a la presión policial.
El incremento de tráfico en la AP-7 desde la liberación de los peajes ha atraído un tipo de ladrón más específico, que se aprovecha de las distracciones de los conductores en áreas de servicio o gasolineras.




