Esta iniciativa ha sido impulsada por una decena de mancomunidades de todo el territorio, entre las cuales destaca la Mancomunidad del Servicio de Control de Mosquitos de la Bahía de Roses y del Baix Ter, que ha tenido un papel activo en la configuración de la nueva organización.
La asociación aspira a consolidarse como una voz unificada ante las diversas administraciones, con la finalidad de garantizar un acceso más equitativo a los recursos públicos. Las mancomunidades han expresado su preocupación por quedar a menudo excluidas de determinadas líneas de subvenciones, una situación que la nueva entidad quiere revertir.
Actualmente, en Cataluña operan más de cincuenta mancomunidades que gestionan servicios esenciales para más de un millón de ciudadanos. Sus funciones abarcan áreas clave como la gestión de residuos, el abastecimiento de agua y los servicios sociales, entre otros.
La constitución de esta asociación culmina un proceso de trabajo que se inició hace aproximadamente tres años, con diversos encuentros e iniciativas que han permitido establecer las bases para esta nueva estructura de coordinación territorial.
A partir de ahora, la nueva entidad enfocará sus esfuerzos en ampliar su base de miembros, fortalecer la interlocución con las instituciones y consolidar un modelo de cooperación eficiente entre los diferentes territorios catalanes.




