Los arrestados, de edades comprendidas entre los 25 y 36 años, han ingresado en prisión tras pasar a disposición judicial. Se les acusa de tráfico de drogas, elaboración de sustancias y fraude eléctrico.
En el registro de la casa ubicada en el Alt Empordà, los agentes intervinieron también 66 kilos de cogollos listos para su distribución, además de desmantelar los sistemas de iluminación y ventilación conectados fraudulentamente.




