A pesar de las alertas meteorológicas que motivaron la suspensión de clases y actividades sanitarias no urgentes, el fuerte viento no ha hecho acto de presencia en gran parte de la comarca. Esta situación ha provocado las críticas de alcaldes como Jordi Masquef, de Figueres, y la reacción viral de Marc Sala.
“"Incluso ya tenía las piedras preparadas para ponérmelas en el bolsillo. Estoy desmoralizado porque esperaba una cosa y al final nada."
La indignación en el territorio se centra en la aplicación de medidas uniformes desde Barcelona que, según los ediles, no siempre se ajustan a la realidad climática de la zona norte de Catalunya.




