Un estudiante de 92 años dedica seis horas diarias a su tesis doctoral sobre arte

Un ingeniero industrial con 13 hijos y 39 nietos, ahora doctorando en la UIC, investiga la sorpresa y la creación artística.

Imagen de una mano escribiendo en un cuaderno, con libros y material de arte al fondo.
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Imagen de una mano escribiendo en un cuaderno, con libros y material de arte al fondo.

Un estudiante de 92 años, con una vida llena de logros personales y profesionales, dedica seis horas diarias a redactar a mano su tesis doctoral sobre la fenomenología de la sorpresa y la creación artística en la Universidad Internacional de Cataluña (UIC).

Esta persona, que ya se licenció y doctoró en Ingeniería Industrial en 1956, decidió matricularse en Bellas Artes a los 83 años. Su motivación fue encontrar una actividad artística mientras su esposa estaba en una residencia. Después de siete años, obtuvo la licenciatura en la Universidad de Barcelona (UB), conviviendo con estudiantes mucho más jóvenes.

"Cada vez que voy a ver a mi médico de cabecera, me dice que ojalá él tuviera las analíticas tan perfectas."

el estudiante
Actualmente, continúa su formación académica en la UIC, donde investiga la sorpresa como principio de la filosofía y el conocimiento. Su tesis, que escribe a mano y su secretaria pasa a ordenador, tiene como objetivo final pintar más y mejor. A pesar de su edad, goza de buena salud física y mental, y mantiene una vida social activa con su familia, que incluye 13 hijos, 39 nietos y 15 bisnietos.
Su trayectoria profesional incluye haber cruzado el Atlántico 500 veces para trabajar en los Estados Unidos y en América Latina, además de ser docente en el IESE, donde todavía ejerce como profesor emérito. A pesar de su impresionante biografía, se define como una persona normal y humilde.