La situación de Rut y su familia en el Alt Empordà ha llegado a un punto insostenible. A pesar de que su marido dispone de un contrato fijo en la empresa Amazon con un sueldo de 1.500 euros mensuales, la falta de antigüedad laboral y los precios elevados del mercado les impiden acceder a una vivienda. Actualmente, ella y sus dos hijos de ocho y cuatro años comparten una estancia en el piso de la abuela, mientras el padre pernocta en el vehículo desde el 7 de enero.
“"Con 1.500 euros para cuatro personas no se puede vivir. Si pagas 500 o 600 euros de alquiler, al final del mes tienes que elegir entre pagar los servicios o comprar comida."
La madre critica la falta de empatía de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Figueres, asegurando que sus ingresos superan el umbral para recibir ayudas, aunque la realidad del mercado de alquiler en la zona les bloquea cualquier opción. La familia reclama entrar en la mesa de emergencia para obtener un alquiler social adaptado a sus ingresos.




