Vecinos y ecologistas protestan contra un aparcamiento de caravanas sin licencia en Sant Pere Pescador

La movilización en la Gola del Fluvià denuncia la falta de actuación de las administraciones ante un complejo que opera sin permisos y bloquea el paso a un camino público.

Imagen de una barrera que impide el paso en un camino cerca de una zona natural.
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Imagen de una barrera que impide el paso en un camino cerca de una zona natural.

Una treintena de vecinos y ecologistas se concentraron el sábado en la Gola del Fluvià, en Sant Pere Pescador, para exigir a la Generalitat y al Ayuntamiento que actúen contra un aparcamiento de caravanas que, según denuncian, opera sin licencia y bloquea el paso a un camino público desde 2021.

La protesta, convocada por el Grup en Defensa de la Gola del Fluvià, tuvo lugar en la desembocadura del Fluvià, donde los manifestantes reclamaron el cierre del complejo Port Natura. Este espacio, además del aparcamiento de caravanas, ofrece alquiler de kayaks y motos de agua, e incluso ha instalado un bar durante la temporada de verano, actividades que, según los vecinos, se realizan sin los permisos necesarios.

"Este ámbito ha quedado muy dañado. No se pagan basuras, no sabemos dónde van las aguas grises de las autocaravanas ni sus residuos."

Catalina Victory · Portavoz del Grup Gola
La portavoz del Grup Gola, Catalina Victory, subrayó que el 48% de estos terrenos son de propiedad pública, perteneciendo a la Generalitat y al Ayuntamiento de Sant Pere Pescador, y acusó al propietario de "privatizar" esta parte de dominio público. Victory recordó que la Generalitat dictó un decreto de clausura y una resolución sancionadora en 2023, pero estas medidas no se están ejecutando.
Por su parte, el alcalde de Sant Pere Pescador, Agustí Badosa, calificó la situación de "compleja" y explicó que el consistorio ha abierto expedientes sancionadores y ha precintado las instalaciones. Sin embargo, el propietario habría incumplido estas medidas y el caso se encuentra actualmente judicializado. Badosa añadió que la redefinición del espacio como dominio público marítimo-terrestre traslada las competencias al Estado, que debería hacer cumplir la ley de costas.
El propietario del terreno, Víctor Latorre, defendió que su propiedad es "100% privada" y negó la existencia de ningún camino público en la zona. Latorre aseguró que el espacio funciona exclusivamente como aparcamiento vinculado al puerto e insistió en que "no hay ningún camping ni servicios asociados".