Cataluña añade seis nuevos radares móviles a la AP-7 para vigilar de La Jonquera a Ulldecona

La estrategia de Interior busca reducir la siniestralidad en los 344 kilómetros de la autopista tras el éxito de los primeros dispositivos.

Imagen genérica de un radar móvil o carro de control de velocidad instalado en el arcén de una autopista.
IA

Imagen genérica de un radar móvil o carro de control de velocidad instalado en el arcén de una autopista.

El Servei Català de Trànsit ha desplegado seis nuevos radares móviles en la AP-7, desde La Jonquera hasta Ulldecona, a partir de este jueves para controlar la velocidad y reducir la siniestralidad.

La nueva estrategia de movilidad se aplica a lo largo de los 344 kilómetros de la autopista, desde el extremo norte en La Jonquera hasta Ulldecona. Estos seis nuevos dispositivos móviles se suman a los cuatro que ya estaban operativos, elevando a diez el total de radares itinerantes para vigilar la velocidad en toda la vía.
La consellera de Interior, Núria Parlon, explicó la medida en una comparecencia en el Parlament, donde detalló que los radares permitirán asegurar el cumplimiento de las limitaciones de velocidad. La decisión llega tras comprobar la efectividad de los primeros cuatro dispositivos desplegados hace un año.

Gracias a los primeros cuatro dispositivos móviles, las amonestaciones por exceso de velocidad se redujeron del 5% al 2% de los vehículos controlados en solo dos semanas.

El director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, señaló que con los cuatro primeros carros se controlaron 11 millones de vehículos durante el 2025 y se tramitaron 585.000 sanciones. Trànsit ha confirmado que no pretende esconder los radares y que se avisará de su presencia, instalándolos en los puntos más sensibles con mayor siniestralidad.
Además del control de velocidad, Interior reforzará la “vigilancia exhaustiva” de los vehículos pesados, especialmente camiones, que han incrementado su tráfico en la AP-7 desde el fin de los peajes. Se ampliarán los macrocontroles para revisar los tiempos de conducción y descansos, buscando evitar accidentes graves y retenciones.