La sesión judicial en la Audiencia de Girona contó con la declaración de dos conductores que circulaban por la autopista el día del accidente. El procesado huía de la Policía Nacional francesa y circulaba a gran velocidad en dirección contraria.
Uno de los testigos relató que tuvo que dar un volantazo brusco para esquivar el vehículo que venía de frente. El otro conductor, que iba detrás del coche de la víctima, presenció directamente la colisión frontal.
Fue un impacto impresionante.
Agentes de la Policía Nacional francesa también declararon, confirmando que habían recibido el aviso del vehículo circulando en sentido contrario. Intentaron interceptarlo, pero les fue imposible debido a la alta velocidad a la que circulaba el conductor.




