En una entrevista publicada por el diario Regió 7, Mas subrayó que, aunque el nombre de CDC no debe recuperarse, el proyecto nacionalista que gobernó la Generalitat durante casi treinta años con Jordi Pujol y él mismo, necesita ser puesto al día. Esta reflexión llega cuando se cumplen diez años de la disolución de la formación y el nacimiento del PDeCAT.
“"Ahora, el reto es que aquello que representó Convergència, actualizado y sin llamarlo igual, vuelva a tomar toda la fuerza que había tenido. Desagregar tiene un precio muy alto y agrupar tiene un mérito muy grande y unas potencialidades muy grandes."
Mas insistió en que el objetivo es llenar un vacío para todas aquellas personas del "centro amplio" que no se sienten cómodas "ni con la derecha estricta ni con las posiciones de izquierdas tan poco liberales". Reconoció que Junts lo ha intentado, pero indicó que "le falta un poco para conseguirlo", sugiriendo que la clave para el crecimiento es que la gente se agrupe bajo el mismo paraguas a nivel local.
En cuanto a Carles Puigdemont, Mas defendió que debe tener cabida en este espacio, ya que es el "referente más principal del proyecto" y todas las decisiones dependen de él. Sin embargo, recordó que los liderazgos deben saber ceder el paso, citando sus propios relevos a Pujol y a sí mismo: "El presidente Puigdemont tendrá que decidir, cuando él crea, cuando toque, si hay un relevo o no".




