Según el Servei Meteorològic de Catalunya, la racha máxima registrada fue de 127 km/h en Portbou, superando el umbral de peligro. No se han reportado incidencias relevantes derivadas de este episodio.
Los Bomberos de la Generalitat atendieron una quincena de avisos relacionados con el viento, principalmente en Girona, donde unos 9 avisos fueron por árboles caídos, sin que ninguno tuviera gravedad.
El Cuerpo de Agentes Rurales colaboró en el dispositivo, centrándose en los riesgos en zonas rurales y medio natural, como pistas forestales, caminos y accesos a espacios naturales, así como la caída de árboles y ramas.
La coordinación con el CEC AT y otros cuerpos operativos fue clave para facilitar la comunicación de incidencias, garantizar la seguridad ciudadana y minimizar los daños en el territorio.




