Las negociaciones entre el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y los sindicatos de maquinistas (Semaf, CCOO y UGT) encaran un fin de semana maratoniano en Madrid para tratar de desconvocar la huelga nacional que impactará sobre el servicio ferroviario desde el lunes hasta el miércoles 11. A pesar de las posiciones inicialmente distanciadas, un punto clave de coincidencia es la necesidad de reforzar el mantenimiento de la red, carpeta en la que la crisis en Cataluña ha irrumpido con fuerza.
Los maquinistas han puesto sobre la mesa la petición de extender el modelo de revisión intensiva, conocido como 'forensic', que se inició en la red de Rodalies tras el accidente mortal de Gelida (Barcelona). Este proceso, que los sindicatos denominan “el laboratorio catalán”, ha permitido detectar hasta 648 puntos críticos a reforzar en los 211 kilómetros de la red, movilizando a más de 400 operarios de Adif y empresas colaboradoras.
“"Un esfuerzo ingente."
El objetivo de los sindicatos es replicar esta auditoría exprés en el resto del país, troceando la red para detectar y reparar puntos de riesgo como la vía que provocó el descarrilamiento de Adamuz (Córdoba), donde murieron 46 personas. La huelga persigue un cambio estructural por la seguridad y la calidad del sistema ferroviario español, revertir la externalización de servicios y aumentar las plantillas, especialmente tras los accidentes de Gelida y Adamuz.
El Ministerio ha propuesto, por el momento, incrementar las plantillas de Adif destinadas al mantenimiento y aumentar las inversiones en seguridad, medidas que requieren la autorización del Ministerio de Hacienda. Cabe destacar que los servicios mínimos serán más bajos en Cataluña (66% en hora punta) que en el resto del estado, lo que también genera tensión en las negociaciones.




