Dalmau pide disculpas por el caos de Rodalies y ofrece un pacto para «refundar» el sistema ferroviario

El consejero de Presidencia, asumiendo las funciones de Illa, compareció en el Parlamento para afrontar la crisis, mientras la oposición exige la dimisión de Paneque.

Imagen genérica de un atril vacío en el Parlamento, simbolizando la ausencia del presidente.
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Imagen genérica de un atril vacío en el Parlamento, simbolizando la ausencia del presidente.

El consejero interino de la Presidencia, Albert Dalmau, compareció el miércoles en el Parlament para pedir disculpas por el caos de Rodalies y ofrecer un gran pacto a la oposición para refundar la red ferroviaria de Cataluña.

La comparecencia se produjo con la silla del presidente Salvador Illa vacía, ya que continúa hospitalizado por osteomielitis púbica. Dalmau asumió el papel con “humildad” después de la peor crisis de gestión del Govern, provocada por los reiterados incidentes en la red, incluido el accidente mortal en Gelida.

"Pedimos, en nombre del Govern, disculpas a los usuarios. Este es un ejercicio sincero y humilde."

Albert Dalmau · Consejero de la Presidencia (interino)
A pesar de la oferta de colaboración de Dalmau, los grupos de la oposición (excepto Comuns y PSC) redoblaron las críticas y volvieron a exigir la dimisión de la consejera de Territorio, Sílvia Paneque. Dalmau, sin embargo, defendió su trabajo, cumpliendo la orden de Illa de mantener a la consejera en el cargo, ensalzando su “reconocimiento personal por estar al frente de una emergencia sin precedentes”.
El consejero subrayó que el Govern quiere ejercer el liderazgo del servicio, recordando que el titular es la Generalitat y que los operadores (Renfe y Adif) actúan bajo sus órdenes. Reafirmó el compromiso con el traspaso de Rodalies, considerándolo “más urgente y necesario que nunca”, a pesar de las peticiones de Junts de detenerlo para renegociar las condiciones.
El plan de mejora incluye una inversión adicional de 1.600 millones de euros, sumados a los 2.800 millones ya presupuestados, para centrarse en “vías, trenes y gestión”, buscando mejorar la comunicación con los usuarios y la renovación de la infraestructura para alcanzar los 8.000 millones en una década.