El Govern se somete hoy al pleno del Parlament para rendir cuentas sobre su actuación durante la reciente "semana negra" del servicio de Rodalies en Cataluña. Esta crisis se desató a raíz del choque de un tren contra un muro de contención en Gelida el pasado martes, un incidente que costó la vida a un maquinista y generó un caos generalizado.
El colapso de la red se ha caracterizado por la descoordinación entre administraciones y operadores, además de incidentes reiterados que han impedido la normalidad del servicio. El ejecutivo catalán respondió forzando el cese de dos responsables y acordando con ERC una inversión adicional de 1.600 millones de euros para el mantenimiento de la infraestructura.
A pesar de estas medidas, la crisis política persiste, con la oposición exigiendo la dimisión de la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque. Quien asume la defensa del Govern en nombre del presidente hospitalizado, Salvador Illa, es el consejero de Presidencia, Albert Dalmau.
vías, trenes y gestión
Dalmau pondrá en valor el trabajo realizado, destacando que se están abordando los tres ejes principales de la crisis: la mejora de la comunicación con los usuarios, la renovación de la infraestructura y la adquisición de nuevos trenes, y la gestión del servicio desde la proximidad.




