El encuentro, que comenzó a las 19:00 horas tras el desprendimiento en la línea R1 en Gelida, se retomará sobre las 22:00 horas. El objetivo es que las partes involucradas, incluyendo Adif y Renfe, avancen en los “encargos” asignados por el Govern para asegurar la seguridad de las líneas. Fuentes del Govern recalcan la necesidad de evitar que se repita un incidente de estas características.
“"El incidente es absolutamente intolerable y reclamamos medidas urgentes."
El sindicato mayoritario de maquinistas, Semaf, ha advertido de la posibilidad de paralizar el servicio de Rodalies en aquellos tramos donde se identifique un riesgo claro de desprendimiento. Renfe, por su parte, estudia suspender temporalmente el servicio en todos los puntos de la red donde se hayan identificado riesgos de deslizamiento.
A la reunión asisten, además de los consellers Albert Dalmau (Presidència), Sílvia Paneque (Territori) y Núria Parlon (Interior), representantes clave como el portavoz de Renfe, Antonio Carmona, y el director general del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel. También están presentes miembros de Mossos d’Esquadra, Protecció Civil, Adif e Infraestructures.cat.
Según los maquinistas, ingenieros geotécnicos de Adif están llevando a cabo una evaluación exhaustiva del estado de la red ferroviaria y revisando “con detenimiento” las condiciones de circulación. El Govern busca una solución inmediata y no descarta que el encuentro pueda prolongarse hasta la madrugada, dado que “cientos de personas” trabajan en el plan de seguridad diseñado.




