El carril derecho del tramo entre Martorell y Gelida, actualmente cerrado al tráfico general, quedará habilitado exclusivamente para los vehículos autorizados. Esta decisión, anunciada por el director de Trànsit, Ramon Lamiel, responde a una petición territorial para aliviar la movilidad en el Baix Llobregat y el Penedès.
Los autobuses circularán por el carril derecho con una limitación de velocidad de 80 kilómetros por hora por motivos de seguridad. Los vehículos saldrán de la autopista en Gelida, justo antes del tramo afectado por las obras, y podrán continuar el recorrido hacia Sant Llorenç d’Hortons y Sant Sadurní, reduciendo los desvíos actuales.
“"Se mantiene la previsión del 9 de febrero para la reapertura de la autopista, siempre que no haya complicaciones imprevistas, como episodios meteorológicos adversos."
El corte de la autopista se produjo el 21 de enero a raíz del accidente ferroviario de Gelida, que causó daños en un talud de la autopista. Desde entonces, se llevan a cabo trabajos de reparación y estabilización de la estructura, manteniendo la circulación gravemente condicionada. Aunque el 24 de enero se abrió puntualmente un carril, se volvió a cerrar por las obras.
En cuanto a las alternativas, Trànsit ha optado por redistribuir la circulación a través de vías como la liberación del peaje de la C-32, el uso del itinerario del Ordal y la posibilidad de circular por la A-2 hasta Igualada. Lamiel ha descartado definitivamente habilitar carriles de la AP-7 en sentido norte para la circulación hacia el sur por motivos de seguridad vial.




