El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) ha anunciado la apertura de un carril de la autopista AP-7 en sentido sur, desde Martorell hasta Gelida, para facilitar la circulación de los autobuses que cubren los servicios alternativos a raíz del corte de la vía. Esta medida, que se aplicará a partir de este miércoles, tiene como objetivo reducir los tiempos de recorrido que se han visto muy penalizados desde el accidente ferroviario del pasado 21 de enero y el posterior derrumbe del talud.
El director de Tráfico, Ramon Lamiel, ha confirmado en una entrevista que la previsión de reapertura total de la AP-7 se mantiene fijada para el próximo 9 de febrero. Sin embargo, Lamiel ha admitido que aún no está claro si la reapertura será completa, con tres carriles, o parcial, con solo dos, debido a la complejidad de los trabajos de reparación y estabilización.
“"Lo que seguro que no pasará es que solo se abra un carril."
Los autobuses, incluidos los de Renfe y la línea regular E6 que une Barcelona con Vilafranca, circularán por el carril derecho a una velocidad máxima de 80 km/h por motivos de seguridad. Esta decisión responde a una propuesta trasladada desde el territorio y permitirá a los vehículos tomar la salida de Gelida antes del tramo de obras, continuando hacia Sant Llorenç d’Hortons y Sant Sadurní.
Lamiel recordó que la estrategia de Tráfico ante el corte ha sido triple, destacando la liberación del peaje de la C-32, el itinerario del Ordal y el uso de la A-2 hasta Igualada para conectar con la C-15 y recuperar la AP-7 en Vilafranca. Descartó habilitar carriles en sentido norte para la circulación hacia el sur por motivos de seguridad, especialmente para los vehículos pesados, ya que “un camión en sentido contrario tiene 20 veces más energía de choque”.




