El director de Trànsit, Ramon Lamiel, anunció el corte de la autopista AP-7 en un tramo de tres kilómetros y medio, entre Martorell y Castellbisbal, por “motivos de seguridad”. Esta interrupción afecta a todos los carriles en sentido sur y se prevé que dure un mínimo de quince días, contando desde el pasado viernes.
Lamiel explicó en una comparecencia que el Ministerio de Transportes solicitó el corte para poder llevar a cabo tareas de estabilización del talud. La maquinaria debe trasladarse a la parte izquierda de la autopista para poder “excavar” más allá de la zona dañada, requiriendo la ocupación total de la calzada.
“"El Ministerio de Transportes ha pedido cortar la carretera porque se están haciendo unas tareas para estabilizar el talud."
Esta medida también obliga a posponer la adición de un carril adicional en sentido sur que estaba prevista inicialmente. El Servei Català de Trànsit desvía el tráfico por rutas alternativas como la A-2, la C-25, la N-340, la C-32 y la C-58 o B-40, y reforzará la información con paneles móviles situados en puntos estratégicos de decisión.




