Descubierto un nuevo perro-oso de hace 16 millones de años en el Penedès

Los restos fósiles de una nueva especie, Paludocyon moyasolai, hallados en el yacimiento de Els Casots de Subirats, cambian la comprensión de la evolución de estos mamíferos.

Craneo fósil de una nueva especie de perro-oso hallado en el Penedès.
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Craneo fósil de una nueva especie de perro-oso hallado en el Penedès.

El Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont ha identificado una nueva especie de perro-oso, denominada Paludocyon moyasolai, a partir de un cráneo fósil hallado en el yacimiento de Casots de Subirats (Alt Penedès), datado de hace 16 millones de años.

La revisión de una pieza hallada hace más de treinta años en el yacimiento de Casots de Subirats, en el Alt Penedès, ha permitido al Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont identificar una nueva especie de perro-oso que vivió en la zona hace aproximadamente 16 millones de años. El mamífero, bautizado científicamente como Paludocyon moyasolai, se estima que tenía el tamaño de un perro grande y un peso de entre 50 y 70 kilos.
El cráneo, encontrado originalmente durante excavaciones de los años 90, se consideró inicialmente como perteneciente a una especie ya conocida. No fue hasta 2014, durante la revisión de una tesis, que surgieron dudas sobre su verdadera identidad, impulsando un estudio más profundo. Este yacimiento es el primero del mundo donde se identifica esta especie concreta, un hecho que refuerza su relevancia internacional.
Anteriormente, en el mismo yacimiento de Casots se habían encontrado restos de la misma familia, como la parte superior de la mandíbula y algunos dientes, así como otros fósiles similares en otros países. Estos ejemplares anteriores eran de dimensiones considerablemente mayores, comparables a un león o tigre, con unos 200 kilos. La conclusión actual es que el nuevo cráneo corresponde a un pariente más pequeño y probablemente menos musculoso.
Según Isaac Casanovas, codirector de Casots y miembro del Institut de Paleontologia, los últimos dos años se han dedicado a la identificación y corroboración de que nunca antes se había encontrado un fósil similar. Se considera que el Paludocyon moyasolai podría ser la especie más primitiva y al mismo tiempo la última de su línea evolutiva en extinguirse en la zona. Casanovas destaca la responsabilidad de preservar este ejemplar único, que probablemente no se expondrá públicamente, aunque se prevé elaborar una réplica.
La identificación de esta nueva especie permitirá profundizar en el estudio de los perros-oso, extinguidos hace millones de años, y conocer mejor su evolución familiar. Con este hallazgo, la lista de vertebrados localizados en Casots asciende a unos 80. Este espacio, que antiguamente era una laguna rodeada de bosque tropical, ha propiciado la conservación de numerosos restos fósiles gracias a la absorción por el barro.
El Paludocyon moyasolai es el primer carnívoro insólito hallado en Casots, que ya había registrado otros descubrimientos inéditos como el Ampelomeryx ginsburgi, el Eurolistriodon adelli y el Choeromorus ibericus. Las excavaciones anuales, que duran unas dos semanas, recogen aproximadamente 300 fósiles.