Desde hace diez días, el trayecto entre Barcelona y Gelida, que normalmente dura unos 40 minutos, se ha alargado hasta cerca de tres horas debido a la crisis de transporte.
El accidente del tren de la R4 en Gelida y el corte de la autopista AP-7 entre Martorell y Sant Sadurní han dejado a los 7.000 habitantes de la localidad en una situación crítica, ya que el transporte alternativo de Renfe también se ve afectado por la congestión vial.
“"Tengo dos hijos, no puedo salir tarde y no saber cuándo llegaré a casa y al día siguiente volver a Barcelona."
Ante este panorama, Anna Espinach ha optado por quedarse a dormir en la capital catalana, una decisión compartida por Marta, quien dejó Gelida para dormir en Barcelona entre semana.
Mireia Cartró, que trabaja en Sabadell, ha visto triplicado su tiempo de viaje, tardando hasta una hora y media en volver a casa debido a la congestión en la salida de Martorell, mientras que Marta Rius, que se desplaza a Vilafranca del Penedès, advierte del peligro de las carreteras secundarias.
El corte de la AP-7 ha provocado un aumento del tráfico del 11,6% en la C-31 sur y la C-32 sur, según datos de la ACN. También se registraron aumentos en la C-17 (10%), la C-58 (3,5%), la C-33 (5,5%) y la A-2 (4,4%).




