El director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel, justificó la medida indicando que la maquinaria pesada necesita ocupar el carril izquierdo en dirección sur, que se había reabierto al tráfico el sábado anterior. Esta acción es crucial para garantizar la seguridad de la vía.
“"Tenemos que dar un paso atrás."
Lamiel señaló que el horizonte para completar la obra de estabilización del talud es de unos quince días, aunque la finalización está sujeta a las condiciones meteorológicas. Defendió que, a pesar de ser una actuación programada, la afectación ha sido mayor de lo esperado.
El tramo afectado, de unos 12 kilómetros entre Martorell y Sant Sadurní d’Anoia, registra un tráfico diario muy elevado, con aproximadamente 120.000 vehículos, de los cuales 25.000 son camiones.
Las alternativas recomendadas para el tráfico de largo recorrido son la A-2, la C-15 o la C-32, tal como ya se hizo desde el primer cierre de la vía la semana pasada.




