La decisión, anunciada por el director del SCT, Ramon Lamiel, había entrado en vigor el miércoles con el objetivo de facilitar la movilidad de los autocares interurbanos y los servicios alternativos de Renfe, especialmente los de la línea R-4 (interrumpida entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia) y la E6 (que conecta Vilafranca del Penedès con Barcelona).
El carril derecho estaba debidamente señalizado y segregado, con una limitación de velocidad de 90 km/h, finalizando en la estación de tren de Gelida. Sin embargo, el mismo miércoles por la tarde, dos vehículos de transporte de pasajeros no respetaron las limitaciones y accedieron hasta el punto donde se están realizando las obras.
Tráfico ha decidido suspender la medida para garantizar tanto la seguridad de la obra como la circulación en el resto de la autopista.
Esta infracción obligó al Servei Català de Trànsit a revertir la medida desde primera hora de este jueves, volviendo a cortar la AP-7 a todos los vehículos en sentido sur en el tramo afectado. La decisión fue comunicada a la Dirección de Movilidad del Departamento de Territorio y a la Federación de Empresas de Transporte de viajeros.
A pesar del contratiempo, la previsión es que la AP-7 pueda reabrir a la circulación general el próximo lunes, motivo por el cual se están intensificando los trabajos de reparación en la zona.




