El director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, informó que el corte se produce por la necesidad de ampliar los trabajos de raspado de tierra que se están realizando en el arcén de la carretera, a la altura de Gelida. Esta tarea, que busca encontrar tierra estable en el talud, ahora requiere ocupar también el carril derecho de la autopista.
“"Nos piden cortarla por ejecución de la obra y por seguridad."
Para poder mover la maquinaria pesada al carril izquierdo y ejecutar los trabajos con seguridad, se hace imprescindible el corte total de la vía en dirección sur, entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia. Lamiel destacó que se repetirá la operativa de desvío de tráfico anterior, que dio buenos resultados, con una reducción del 20% del tráfico en la B-23 y un incremento del 100% en la C-32 gratuita.
El director de Tráfico recordó a los conductores que las vías alternativas recomendadas son la C-32 (que volverá a ser gratuita), la B-24, la N-340, la A-2 y la C-15, para retomar la AP-7 en Vilafranca. Próximamente, el secretario de Estado José Antonio Santano comparecerá para detallar las características técnicas de la obra.




