Los trabajos han consistido en el desbroce y adecuación de un sendero que atraviesa el bosque y que había desaparecido debido al desuso. Esta actuación permite a los ciudadanos volver a transitar por una zona que bordea una cantera de origen medieval de gran valor histórico.
La iniciativa surgió a petición de los vecinos del barrio de la Serreta, quienes solicitaron formalmente la restauración de este camino. A partir de ahora, el recorrido vuelve a ser transitable para caminantes, aunque se mantiene restringido para el tráfico de vehículos.




