El alcalde Francisco Romero ha visitado las instalaciones de la calle Sarriera, un espacio de 1.414 metros cuadrados diseñado para ser un polo cultural. El edificio cuenta con tres plantas, zonas de estudio, áreas infantiles y una sala de actos con capacidad para 72 personas.
La obra ha destacado por su sostenibilidad, incorporando 72 placas fotovoltaicas y sistemas de control solar. El coste total asciende a 4,2 millones de euros, con una importante aportación de los fondos Next Generation de la Unión Europea.




