La sentencia se produce después de que el procesado aceptara los cargos imputados por la Fiscalía, que inicialmente solicitaba una pena mucho mayor. Los hechos tuvieron lugar durante reuniones familiares a lo largo de nueve años, hasta el año 2020, donde el acusado realizó tocamientos a las siete víctimas.
Esta condena llega a pesar de que el hombre ya había sido juzgado hace solo tres meses por un caso similar de abusos sexuales, del cual resultó absuelto. El reconocimiento de los hechos ante el tribunal de Lleida ha sido fundamental para la rápida resolución del caso.
El operativo que condujo a su detención y procesamiento fue resultado de la investigación de los Mossos d'Esquadra, que recopilaron las denuncias de las víctimas y sus entornos. La colaboración entre las autoridades judiciales y policiales ha permitido cerrar este caso de gran gravedad en la comarca.




