La situación meteorológica actual se caracteriza por la persistencia de un potente anticiclón en el Atlántico, frente a la costa francesa, y un centro de bajas presiones, denominado Erminio, situado en Italia. Esta configuración genera un pasillo de viento del norte que afecta directamente a Cataluña y que se prevé que se mantenga, como mínimo, hasta el próximo jueves.
Las consecuencias de estos vendavales ya son visibles en el Alto Pirineo, donde los Bomberos han tenido que realizar numerosas intervenciones. En Coll de Nargó, el viento ha provocado la caída de 14 placas solares en dos edificios, además de causar daños en el Museo Dinosfera y derribar la valla del campo de fútbol y de la escuela Sant Climent.
Los datos registrados confirman la intensidad del fenómeno. En la Seu d'Urgell, el martes se alcanzó una velocidad máxima de 72 km/h, el cuarto registro más alto del observatorio de MeteoSeu. El Servei Meteorològic de Catalunya ha informado de ráfagas de 68 km/h en su estación de Bellestar, 78 km/h en Organyà y un máximo de 92 km/h en el Aeródromo de Cerdaña (Das). Otras localidades como Puigcerdà (66 km/h), el Pont de Suert (60 km/h) y Tremp (56 km/h) también han registrado valores significativos.
En cuanto a las precipitaciones, el miércoles se prevé un cielo muy cubierto en el Pirineo, especialmente en la cara norte, con nevadas que se extenderán durante todo el día a partir de los 1.300 metros. Por la tarde y al anochecer, la nieve podría generalizarse a otros sectores de la cordillera. El Servei Meteorològic de Catalunya ha activado avisos por acumulaciones importantes, con más de 20 cm por encima de los 1.400 metros y más de 40 cm por encima de los 1.700 metros. Aunque los vendavales serán menos intensos el miércoles, los avisos por viento en el Alto Pirineo se mantienen.




