La campaña, coordinada por el Servei Català de Trànsit (SCT), se prolongará hasta el miércoles 18 de febrero. El objetivo es reducir la siniestralidad vial y concienciar a los usuarios sobre los peligros de conducir bajo los efectos de sustancias prohibidas en la comarca del Alt Urgell.
Hasta la fecha, los agentes han denunciado a ocho conductores por diferentes infracciones en la capital. Los controles se realizan de manera aleatoria durante todo el día para asegurar una movilidad fluida y segura para todos los ciudadanos.
Las autoridades insisten en que el riesgo de accidente aumenta incluso con tasas de alcohol dentro de los márgenes legales, subrayando que la única tasa realmente segura es la de 0,0%.




