El proyecto Impulsa Energia utiliza la caldera de biomasa del CAP de la Seu d'Urgell, propiedad del Institut Català de la Salut, para dar servicio a las dependencias del Consell Comarcal, el Centro de Servicios y el local del CDIAP.
La comparativa de datos entre enero de 2025 y 2026 muestra una caída del 38,2% en el consumo de gas. Este cambio hacia la astilla forestal permite una gestión más sostenible y eficiente de los recursos públicos en la comarca.




