El certamen, que este año ha tenido como eje temático el mundo de los animales, ha contado con la presencia de estudiantes de primero a tercero de ESO. Los jóvenes han podido elegir entre realizar la prueba en catalán, castellano, inglés o francés, adaptando la dificultad y longitud del texto a su nivel académico.
“"Dependiendo del nivel, el dictado es más largo o más corto. En el caso de francés, como hay alumnado que lo tiene como segunda lengua, los dictados son más cortos."
Una de las características más reseñables de esta iniciativa es su fase de deliberación. Tras una primera redacción individual, los alumnos trabajan por parejas para discutir dudas ortográficas y consensuar la versión final del texto, fomentando así el aprendizaje cooperativo.
“"Lo importante es que puedan comentar aquellas palabras de las que dudan."




