Los datos presentados por la Asociación de Promotores de Catalunya (APCE) en Puigcerdà confirman que el sector se está reactivando en el Pirineo. Mientras que en la Cerdanya hay 270 viviendas en obras, el Alt Urgell consolida su crecimiento con 47 proyectos iniciados solo en su capital, aunque la finalización de edificios ha caído un 85,4% respecto al año anterior.
“"Es necesario producir vivienda para satisfacer las necesidades de los hogares, teniendo en cuenta que los stocks de la crisis de 2008 ya se han absorbido."
En el ámbito de las transacciones, hasta el tercer trimestre de 2025 se contabilizaron 194 compraventas en la comarca, sumando obra nueva y segunda mano. Los promotores señalan que el teletrabajo ha difuminado la línea entre primera y segunda residencia, aumentando las estancias prolongadas en zonas de montaña.




