La estrategia, ejecutada por el Grup Especial de Prevenció d'Incendis Forestals (GEPIF), tiene como objetivo principal facilitar el acceso del ganado a zonas de pasto. Desde el 1 de enero, se han realizado siete actuaciones que suman 95 hectáreas en el Alt Urgell, el Pallars Sobirà y Osona.
Estas intervenciones se realizan bajo condiciones meteorológicas estrictas, evitando días de viento o sequía extrema. Además de la mejora ganadera, el fuego controlado reduce el combustible seco, minimizando la intensidad de posibles incendios forestales.




