El acuerdo se tomó en un pleno extraordinario celebrado el jueves por la noche y contó con el amplio apoyo de 18 de los 19 representantes, incluyendo el equipo de gobierno (Junts) y la oposición (Compromís-CP, ERC-AM y CUP). También se aprobó por unanimidad la rescisión del contrato con la empresa pública Sumar, que ha prestado el servicio los últimos años y que lo dejará el 15 de febrero.
“"Hemos tomado una decisión arriesgada y valiente, en un momento en que la opción más sencilla seguramente habría sido la licitación."
La presidenta del ente, Josefina Lladós, destacó que esta nueva etapa, tras cumplir todos los trámites preceptivos, debe servir para “consolidar el equipo y el servicio y dar la mejor respuesta” a los usuarios. El servicio ya se gestionó directamente hasta 2011, antes de pasar por diversas etapas de gestión externa, incluyendo una experiencia negativa con una empresa privada de Lleida que acabó en concurso de acreedores.
Lladós justificó la asunción del servicio por parte de IAUSA, que ya gestiona comedores escolares y transporte adaptado, argumentando que la opción de licitación se había descartado por las malas experiencias previas y porque otras alternativas “encarecían mucho el servicio”.
En el pleno, se volvió a reclamar al Departamento de Derechos Sociales de la Generalitat una financiación más justa para el Servicio de Atención Domiciliaria (SAD), denunciando una “infra financiación clamorosa” que obliga a los ayuntamientos a asumir costes más elevados, especialmente en las comarcas de montaña con dispersión geográfica.




