En la jornada inaugural, Arbilla ofreció una demostración centrada en los quesos Cadí y el paisaje de montaña. El evento reunió a figuras de la gastronomía catalana para reivindicar el producto autóctono y la sostenibilidad en la cocina del Pirineo.
El programa incluyó una cena elaborada por Eli Farrero, Míriam Oliva, Sergi de Meià y Oriol Balaguer. El pastelero barcelonés presentó una réplica en chocolate de la iglesia de Sant Climent de Taüll, fusionando arte románico y repostería.
“"Queremos que el restaurante siga siendo creativo, de vanguardia y que busque técnicas y conceptos nuevos, pero integrando el territorio."
El cierre del congreso lo protagonizó Oriol Castro, del triestrellado Disfrutar, con propuestas vinculadas a la tradición. GastroPirineus mantiene su carácter itinerante desde su creación en 2016 en la Seu d'Urgell.




